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“Lo que se instaló en Perú fue una cultura de la ilegalidad donde casi todo estaba permitido”

En: El Mercurio

Fecha: 2020-11-18

Autor: Mauricio Ávila

Tres presidentes en ocho días. Perú vive días convulsionados, después de varios años con crisis políticas.


Desde Alberto Fujimori, todos sus presidentes han sido procesados por la justicia (Alejandro Toledo, Alan García, Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y Martín Vizcarra) y no se sabe qué pasará con Manuel Merino, quien solo estuvo unas horas en la primera magistratura. Ayer asumió Francisco Sagasti con la esperanza de dar algo de estabilidad al vecino gobierno. La doctora en Ciencia Política Lucía Dammert es peruana avecindada en Chile y hoy hace clases en la Universidad de Santiago. Dice que hay similitudes ocurrido en Perú en estos días y lo que sucedió en Chile durante el estallido social.


Pero también diferencias. -¿ Por qué Perú está viviendo esta crisis? -Lo que ha pasado en los últimos 15 años tiene que ver con varias cosas, pero indefectiblemente todo te lleva a la época del régimen de Alberto Fujimori. Porque él fue el encargado de complejizar la relación política con el dinero, vía Vladimiro Montecinos (su principal asesor), pero también con otros mecanismos. Se consolidó un sistema que uno podría llamarlo extorsivo, en algún sentido, un sistema de relación entre los partidos y los militantes muy clientelar. Eso distorsionó todo, y no solo la gente, sino también los partidos, asumieron una práctica política aceptable. De ahí en adelante se ve un deterioro enorme de los partidos políticos.


También pesó la promulgación de leyes que limitaban el desarrollo de nuevos partidos, y un Congreso que fue crecientemente disminuyendo en calidad. -¿ Se normalizó la corrupción? -No sé si se normalizó, pero sí la corrupción se convirtió en una práctica cotidiana. Ahora, hay que decir que en Perú hay muchos casos de gente que ha sido sometida a juicios de corrupción, que han sido perseguidos por la ley y están cumpliendo condenas.


Entonces, ha habido un sistema de persecución a los corruptos, pero lo que se instaló más bien es una cultura de la ilegalidad donde casi como que todo estaba permitido: los favores, el lobby, la colusión de los empresarios, la venta delas dádivas presidenciales, que fue lo que le encontraron a Alan García suicidó cuando la policía fue a detenerlo). Más que un tema de corrupción, es un tema dela cultura de la ilegalidad. -¿ Esto se transformó en un terreno fértil para la llegada de Odebrecht con sus coimas? -Por supuesto. Ahora, mi impresión es que Odebrecht hizo lo mismo en prácticamente todos los países de América Latina. Lo que pasa es que en el caso peruano hubo más delación compensada. Hubo intentos, por ejemplo, de generar leyes sobre financiamiento de los partidos, pero al Congreso no le convenía que se aprobaran. Entonces, las pocas reformas políticas finalmente fueron implementadas por Martín Vizcarra, vía plebiscito. Pero los políticos se parapetaron en sus bolsillos. Hubo cosas que fueron como una burla al país. Uno iba sabiendo lo de la venta de los indultos, la relación con muchos periodistas que terminaron presos.


Felizmente hubo un grupo de fiscales jóvenes que sí dio la pelea por una política anticorrupción, que al final del día pueden haber sido opacados por parte de la política más tradicional, pero ellos como que mostraron que existía la posibilidad también de contestar a esta normalización dela ilegalidad. -¿ Por qué la gente está saliendo hoy ala calle en Perú? -Necesitamos un poco más de tiempo para identificar cuáles han sido los factores, pero podría mencionar tres. Primero, son muchos años de hartazgo de esta política para el autoservicio. El segundo factor es el covid. El virus ha impactado en el Perú de forma muy importante. Por muchos años el peruano pensaba que la corrupción no tenía un costo para el ciudadano, la veía como un problema lejano.


Sin embargo, covid hay un reconocimiento de que la corrupción o las prácticas políticas no permitieron mejorar el sistema de salud, los hospitales no daban Abasto, no había nada… en el fondo Perú tenía plata para repartir, pero no sabía cómo repartirla a sus ciudadanos porque el aparato del Estado estaba muy débil. Entonces creo que esto permitió darse cuenta de que finalmente lo que hacen los políticos sí afecta a la ciudadanía. Ligado con eso, la pandemia ha afectado enormemente la economía peruana.


Hay muchos jóvenes que han salido a marchar porque han visto fallecer a algunos de sus abuelos, han visto que sus padres han perdido los trabajos y han tenido que pasar a la informalidad, porque han visto el aumento de la violencia en los hogares, porque ni siquiera pueden hoy pagar sus estudios. Frente a ninguno de esos problemas hay una respuesta estatal seria. Y agrego un cuarto elemento: esta nueva generación no le tiene miedo a una discusión política distinta. Tienen como muy en el pasado lejano el recuerdo del “senderismo” (por el grupo terrorista Sendero Luminoso), de la violencia interna del Perú.
Y eso les permite salir a las calles con una tranquilidad generaciones anteriores no tenían. -En la calle no hay consignas de apoyo ni a Merino ni a Vizcarra. ¿Podrá gobernar Sagasti si la gente no cree en los políticos? -Efectivamente, lo que la gente ha buscado es un cambio en la forma en la que se hace política. La calle no quería a Vizcarra, pero clamaba en contra del sistema que lo había sacado. Creo que a pesar de todo ha sido un proceso virtuoso porque se logró, entre muchas peleas y negociaciones, dar con un candidato como Sagasti, quien probablemente represente un poco lo bueno dela política. Es una persona que no se ha enriquecido con el ejercicio de los temas públicos. Ni tampoco tiene un interés económico industrial de algún mercado particular, que no está representando ahí ni a las empresas ni a los mineros ilegales, a nadie. Dicho eso, no la va a tener nada de fácil.


Me imagino que debe esas mujeres y hombres que van a tener la tarea de demostrar que otra política es posible. -Merino fue abandonado por la Clase política pocas horas después de colocarlo en la presidencia. ¿ Le tuvieron miedo a la calle? -La clase política que está hoy en el Congreso no tiene lealtades. Encontró en Merino a una persona o personaje que podía cumplir una función o rol específico y cuando vio que no lo cumplía, lo abandonó. Y lo hizo en menos de 48 horas. La política peruana es un poco antropófaga. Merino vaa cumplir un rol bien triste en la historia.


Pero, por otro lado, fue la ambición desmedida de este grupo político y su necesidad de resolver sus agendas personales lo que los llevó a esta debacle. -¿ Esta crisis tiene parangón con lo sucedido en Chile? -Creo que tiene cosas comunes. Primero, la distancia entre la política y la ciudadanía.
No solo entendida como una política súper cerrada y que se mira al obligo permanentemente, sino también por una ciudadanía que estaba un poco apartada de las conversaciones políticas, ya sea porque lo encontraba distante, sucio, lo que sea, pero una ciudadanía más marginal. Segundo, es bien importante el tema de las nuevas generaciones que participan y que salen a la calle conforman una representación muy distinta a la tradicional. Tercero, lamentablemente, la respuesta pública fue de represión policial, que en el caso peruano ha tenido dos jóvenes asesinados. Entre las diferencias uno podría pensar que en Perú la protesta fue inicialmente contra el sistema político. Acá en Chile, desde el inicio la protesta fue más económica, del modelo de desarrollo, de las injusticias, la desigualdad, las AFP.


Está por verse si en Perú se da el otro paso, si efectivamente comienza a aparecer una discusión pública sobre las desigualdades, que en Perú son brutales. -¿ Qué papel están jugando las Fuerzas Armadas? -Cumplieron un rol significativo desde el silencio. El día de la marcha pudo ser muy feroz, porque la gente estaba en la calle cuando comenzó el toque de queda. Sin embargo, los militares tranquilamente se retiraron de algunos lugares donde había manifestantes. Eso yo creo que es algo que hay que valorar. Y luego, pareciera presidente Merino y otros miembros del gobierno trataron de vincularse con las FF.AA. Para pedir algún nivel de apoyo.


Pero ellas dijeron que estaban por la Constitución y no para dirimir ningún debate político específico, lo cual también es una buena noticia, dado que pudieron haber desequilibrado la balanza si hubieran apoyado a Merino o hubieran generado algún nivel de violen las calles

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Lucía Dammert y crisis en Perú: «La ciudadanía ve un grupo con prácticas mafiosas tratando de hacerse del Estado»

En: Diario UChile

Fecha: 2020-11-15

Autor: Andrea Bustos

La socióloga comentó con Radio Universidad de Chile la crisis que vive el vecino país, y aseguró que hoy no existen fuerzas políticas capaces de conducir a Perú. Así, ante la salida de Merino, indicó, «existe acá un espacio libre para ver que liderazgos van a hacer sintonía con la ciudadanía y van a emerger en los próximos meses”

La situación de crisis política y social que enfrenta Perú es grave y se ha complicado con el paso de los días. La última jornada de manifestaciones estuvo marcada por la brutalidad policial que dejó dos personas fallecidas y decenas de heridos.


Además, el reconocimiento de Manuel Merino como mandatario no ha tenido éxito, y el presidente del Congreso le dio un ultimátum para dejar el cargo, por lo que su continuidad parece ser inviable.

En conversación con Radio Universidad de Chile, la socióloga y doctora en Ciencia Política Lucía Dammert abordó la crisis que vive el vecino país, y señaló respecto que el poco apoyo que ostenta Manuel Merino se debe a que su llegada al poder está marcada “por un enorme pecado de origen”, dada la destitución de Martín Vizcarra.

“Una destitución que se hizo en contra de lo que la ciudadanía esperaba, en contra de lo que era lo razonable en un país que está enfrentando el COVID, orquestada por unos congresistas que tienen bajísimos niveles de reconocimiento ciudadano. Además, sus primeras medidas han sido autoritarias, retardatarias, tratando de permitir cosas que sabemos que están mal, por ejemplo, universidades de mala calidad, minería ilegal en la Amazonia”, explicó.


A ello Dammert agregó que se suma la precariedad del gabinete de Merino, el que tiene poca experiencia y mantiene una agenda particular. “La sensación que tiene la ciudadanía no es de protección del presidente Vizcarra, sino que acá lo que hay es básicamente un grupo con prácticas mafiosas que lo que están tratando es de hacerse del Estado, de la discusión presupuestaria y eso terminó de molestar sobre todo en la gente más joven que salió a la calle”.

Según explicó la académica de la Universidad de Santiago, el nombramiento de Ántero Flores-Aráoz como premier es otra de las acciones que han generado problemas para Merino, dado que es conocido por ser racista, misógino y defensor de intereses al límite de lo criminal, sumado a que ha tenido un muy mal manejo comunicacional de la crisis.

“Finalmente entre eso y las declaraciones de sus ministros se genera la gente saliendo a las calles a marchar y la solución -como lo vimos en Chile – termina siendo el uso de la policía, la violencia policial y eso que tal vez otrora hubiese generado una disminución de la protesta, en este caso lo único que hace es que alienta a la gente a seguir saliendo y termina poniendo en seria duda a aquellos que efectivamente apoyan a Merino”, agregó.


Además, la socióloga comentó que el poco apoyo con el que se mantiene el jefe de Estado transitorio hace prever que su mandato no tendrá mayor futuro: “Como él salió electo con una coalición débil, esa misma coalición a medida que fue viendo que no tenía ningún apoyo se ha ido resquebrajando, entonces probablemente va a ser un presidente efímero, pero con una tremenda responsabilidad histórica no solo por los dos fallecidos, sino también por la crisis política que deja en el Perú”.

Por otra parte, Lucía Dammert comentó que hoy no existen coaliciones o fuerzas políticas capaces de conducir al país en este escenario, por lo que lo importante ahora es que el Congreso busque un nuevo Ejecutivo que se haga cargo de un proceso de transición. “La mayoría de los partidos más conocidos o se quedaron callados, como Keiko Fujimori, o han colaborado con este gobierno autoritario, entonces existe acá un espacio libre para ver qué liderazgos van a hacer sintonía con la ciudadanía y van a emerger en los próximos meses”, aseveró.

En esa línea, respecto de las futuras elecciones en Perú, programas para abril, Lucía Dammert señaló que quienes se hagan cargo de la transición deben garantizar que el proceso sea democrático y se mantenga como está establecido.

“Si siguiera Merino en el cargo yo creo que habría enormes dudas respecto al proceso, a la forma, al conteo de los votos, etc. Sin embargo, yo ya doy por descontado que Merino va dejar de ser presidente de la República y, en ese sentido, confío en que el Congreso, dada la gravedad de la situación en Perú, elegirá un equipo de transición que permita tener la suficiente altura de la situación en Perú, elegirá un equipo de transición que permita tener la suficiente altura de miras para identificar cuáles son las leyes de los procesos electorales, cómo se tiene que seguir. Pero yo dudo que cambien las fechas, más bien lo que puede abrirse es un debate de nuevos liderazgos, pero cambiar las fechas o entrar en ese tipo de discusiones creo que generaría más incertidumbre”, comentó la académica.


En otro punto, sobre la forma de salir de la crisis generalizada que vive Perú y que se ha evidenciado con serios problemas en los gobiernos de los últimos 30 años, la doctora en Ciencia Política indicó que la clave es l a ciudadanía participe para generar nuevos espacios de liderazgo.


“Yo creo que acá un paso super importante que la ciudadanía se dé cuenta del nivel de podredumbre, de desprestigio y de precariedad del mundo político, que fue electo con muy poquitos votos pero que fue electo hace no mucho. El despertar de la gente más joven, específicamente los que están en las calles, esperemos que también se transforme en decisiones electorales”, indicó.

“Creo que con esto que ha sucedido una generación entera queda fuera de juego, con lo cual se pueden abrir espacios para una discusión mayor. Dentro, efectivamente tiene que haber un cambio constitucional porque como hemos visto la vacancia es usada a diestra y siniestra por los intereses más extraños y más individuales que puedan existir pero, antes de poner este tema, la pandemia en Perú es tan grande que también
se requiere un acuerdo político mínimo para paliarlos problemas de la crisis, enfrentar la definición presupuestaria con mucho cuidado, que no va ser un tema menor”, complementó.


Finalmente sobre la situación actual de la región, en que diversos países enfrentan crisis democráticas y graves violaciones a los derechos humanos, Lucía Dammert señaló que lo que se está viviendo responde a “un fin de época que efectivamente se cierra con un élite política y económica que por muchos años nos dijo que estábamos en democracia, pero que al final era como una cierta aristocracia con elecciones, y la ciudadanía ya está cansada de esto”.


Agregó que “si hay algo que todos los países latinoamericanos tienen es una política totalmente desgastada, que no renuncia a sus niveles de poder de antaño con prácticas en algunos casos efectivamente ilegales, en otros casos informales y que la única forma de justificar su poder es recurrir a la policía para que se conviertan en una guardia pretoriana del régimen, más que una política democrática. Eso es lo que hemos visto en todos los países de América Latina en los últimos ocho, diez meses, lo cuál requiere una revisión no solo del accionar policial, sino también del accionar político respecto de lo que se entiende de ese trabajo policial».

«Lo que hemos visto en Perú ayer es lo mismo que vimos acá en Chile y se llama brutalidad policial y ha terminado con violaciones de derechos humanos». finalizo Dammert.

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Seminario «Seguridad, Corrupción e impunidad en América Latina» Dia 1, parte 1

Medio: Red Mundo Sostenible

Fecha: 2020-11-11

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Extorsión en América Latina: Crimen organizado, violencia y corrupción – Lucía Dammert

Medio: Red Violencias

Fecha: 2020-08-25